lunes, 10 de mayo de 2010

La aventura de ser docente

Siento que soy una persona muy afortunada por tener el trabajo que quiero y disfruto; desde pequeña siempre era yo la maestra cuando con mis amigas jugaba y al llegar a la preparatoria seguía con la firme decisión de ser maestra, solo que tuve la oportunidad de trabajar como locutora en radio Universidad Querétaro y me hizo dudar, ya que la radio formo parte de mi vida, quería estudiar medios de Comunicación y a la vez quería estudiar en la normal para algún día ser profesora. Fue muy duro para la edad que tenía decidirme por cual orientarme así que, mi hermana mayor me ayudó en esta difícil situación invitándome a estudiar comunicación y posteriormente poder dar clases en alguna preparatoria o secundaria. Fue así que me gradué de comunicóloga, conseguí una beca para la especialidad en producción radiofónica en la universidad Complutense de Madrid (España) y trabaje en radio por un periodo de un año en Querétaro, solo que sentía que algo me faltaba.

En mi familia hay muchos maestros, mi mamá (artes plásticas y teatro), mis dos hermanas mayores (español y Psicología) y como lo mencioné anteriormente yo quería ser maestra así que mi madre le comento mi agrado por la docencia al director de la preparatoria donde trabajaba y me invitaron a dar dos horas diarias por la tarde, de este modo cada semestre se incrementaron mis horas y fui dejando a la radio. La docencia se convirtió en una parte muy importante en mi vida, significo y significa hacer lo que amo, lo que me entusiasma y me hace feliz. La comunicación la incorpore en esta práctica ya que en los eventos académicos funjo como maestra de ceremonias, participo en la gaceta Cobaq y en el periódico interno del plantel.

Mi vida como docente me ha hecho crecer como persona y como profesionista; son muchos los recuerdos y experiencias que me encantaría compartir con ustedes en el transcurso de la especialidad.

Al enfrentarme con esta pregunta que pareciese ser muy sencilla ¿Cómo percibo mi docencia? me doy cuenta que no es así, ya que reafirmo a través de esta reflexión, lo mucho que amo mi profesión y el gran compromiso que tengo con ella. En el transcurso de 13 años como docente constantemente me pregunto ¿lo estaré haciendo bien?, ¿realmente mis alumnos se llevarán algo de lo que enseñe el día de hoy?

Creo que mi preocupación en un principio, como docente, estaba encaminada en hacer mis clases entretenidas, dinámicas y sencillas pero caí en un error, ya que por quererlas hacer de este modo, no abordaba totalmente los contenidos del programa, bajo esta experiencia he ido estableciendo estrategias que me han permitido equilibrar las dos partes ya que ¡sí se puede! ser dinámico y a la vez enseñar teoría .Como profesora constantemente me encuentro con una limitante “el número de alumnos” (50 o 55) para realizar todas las actividades que quisiera y a la vez poderlas evaluar, creo que comparto con mis compañeros este problemita, pero aquí lo importante es ¿ qué voy hacer como maestro ante esta situación?.

Quiero ser una excelente profesora, ser asertiva y proactiva, salir de los salones satisfecha de mi trabajo, pero estoy consciente que para ello se requiere de preparación y esfuerzo.

Espero sus aportaciones. Saludos a todos.

Que importante es ir a nuestro pasado como profesores para comprender nuestro presente. Ciertamente aprendemos de ensayo y error pero la idea es mejorar en nuestra práctica. En mi trayectoria como profesora he mejorado notablemente en algunos aspectos y en otros no lo he logrado como quisiera. Nadie nos enseña a ser profesores, más bien nos construimos en el camino, pero para ello, tenemos que estar abiertos al cambio y tener bien claro que cuando estamos frente a un grupo la idea es “recuperar y transmitir el sentido de la sabiduría”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario